lunes, 1 de marzo de 2010

EDDY SEVILLA artista de doble faceta


Heddy Sevilla es artista de doble faceta. Cultiva la palabra en el campo de la novelística y en el ámbito de las artes plásticas. Es realmente una mujer inquieta que vive para el arte pero no del arte. Ella vive, en todo caso, de su profesión de abogado y docente universitario, ya ausente de los estrados judiciales y del aula por razones de tiempo y espacio.

La conocí siendo Fiscal del Ministerio Público rondando frecuentemente por las salas del Museo de Arte Moderno Jesús Soto en tiempos de Gloria Carnevali y Getulio Alviani. Le atraía la abstracción geométrica, el arte concreto, cinético, óptico, programado, sistemático y por allí quiso experimentar ella que venía del llano y que sólo sabía de tormentas, alondras y paisajes.

Corrían los años ochenta cuando comenzó a escribir y publicar; a pintar y exponer en colectivas e individuales. Me escogió para que redactara el texto de su exposición individual en la sala de arte de Sidor. Exposición titulada “Aluminio y Hierro, elementos de expresión”. En total 27 obras que comprendían dibujos en tinta china, labrados sobre cartulina, colage, relieves volumétricos, desplazamientos y tramas utilizando la madera, el hierro y el aluminio.

En el catálogo de su exposición individual en la Sala de Arte de Sidor escribí lo siguiente: “Michel Seuphor, pintor y crítico de arte, casi a la altura del nonagenariato en medio de una lucidez artística impresionante, ha dicho en uno de sus ensayos que no debe establecerse separación absoluta entre pin¬tor y escultor puesto que si bien la escultura es incolora, no por ello deja de ser sensible. De allí que Heddy Sevilla, mujer del agua y del llano, haya podido trascender con fluidez de la pintura a la escultura, de la figura a las formas, aunque dentro de parámetros sorprendentes toda vez que ella era paisajista, nutriente, en pasado prolongado, de aquella corriente iniciada en el Círculo de las Bellas Artes y súbitamente, acaso por su cercanía diaria y constante con el Museo de Arte Moderno Jesús Soto, se encontró un día en que era constructivista, pero aprehendida dentro de los límites de la cañuela hasta que, al fin, como disidente en proceso, llegó a la dimensión real, vale decir, al arte tridimensional, a la escultura, siempre obsesionada por la línea rígida, individualmente vertical o vertical-horizontal; por ese contorno básico que es el cuadrado, dentro de un complejo de formas geométricas simples suscitando conjun¬ción de fuerzas y dinamismo virtual en el campo espacio-materia.

Sus esculturas metálicas, generalmente de hierro hueco o aluminio, ensambladas con la técnica de la soldadura autógena y que la artista concibe desde su ruptura con lo bidimensional hace cinco años, comporta e incluye lo que hoy exhibe esta Galería de Arte de SIDOR, un mismo estilo ubicable dentro de la abstracción geométrica, aún más monumental de ella: "Proyección Volumétrica", en obra limpia y erigida por Venalum en el Polideportivo Unare II.

Esta exposición individual de Heddy Sevilla es la décimo segunda. Ha participado además en diez y seis colectivas y su trabajo ascendente y de acentuada proyección, testimonia su permanencia de manera afirmativa en el contradictorio mundo de la plástica”.

Heddy Sevilla, además de sus obras plásticas ahora en manos de coleccionistas, museos, oficinas y sitios públicos, ha escrito las novelas “Tormenta” y “Ciudad Pesebre” más algunos cuentos como “Testigo Mudo”, “Entre el amor y el miedo”, “Zalemar”, “El viento, la hoja, el gusanillo y el Moriche” “Cantores de invierno” y un ensayo sobre el escritor y el artista de hoy. Sus otros textos están vinculados con el derecho y la docencia. (A.F)





sábado, 16 de enero de 2010

CAMILO PERFETTI / Médico y escritor





Camilo me pidió escribir el Prólogo de su libro y en ese momento me sentí poseído de aquel personaje de la antigua Roma que así se llamaba, montado sobre las tablas del Teatro para exponer previamente los argumentos de la obra a presentarse.
Pues bien, el sentimiento no estaba o no está alejado de la realidad, pues de eso se trata: anteponer al cuerpo de esta obra literaria, de manera conceptual, la expresión estructural y temática de la misma y la calidad de quien la escribe.
"Percepciones Existenciales" no es una obra compacta en su unidad temática sino obra que dentro de una unidad estilística abarca aspectos vivenciales propios del autor como de la ciudad, y, personajes, unos con los cuales se coincide, y otros con quienes se disiente tangencial o frontalmente. Es una obra diversa y plural, dinámica su estructura estética y sintética, afectiva y nostálgica, pasional y visceral casos muy puntuales.
Creo que traduce la personalidad afectiva como memoriosa e inconforme del autor a quien conozco desde los años setenta en el transcurrir de la Escuela de Medicina donde imparte lecciones de Gineco-obstetricia y también en la lucha gremial, siempre dentro del contexto de las ciencias de la salud, y no hasta finales de los ochenta en ese terreno difícil de la narrativa que muestra su libro, tal vez el primero y el último, a juzgar por su forma y temática varia que reúne y resume en sus páginas.
Camilo Perfetti comenzó escribiendo en "El Bol i varense" más por impulso o necesidad de drenar disentimientos, angustias e inquietudes, que por el mismo oficio de escritor provocado por la vocación literaria. Pero tanto va el cántaro a la fuente hasta que se rompe y derrama. Lo que empezó como una simple veleidad de aficionado en las columnas de un periódico, ha terminado en un libro a fuerza de trabajar la palabra, en un libro diverso y ameno en el que discurre como una constante la figura literaria y la tonalidad política. Conozco este libro mucho antes de nacer porque lo vimos modelase muy de cerca en las manos de su creador y partero. (Américo Fernández)
Creía que después de Percepciones Existenciales no habría otro libro. Sin embargo, con Entorno de una Existencia, el primero pasa u ser en vez de último, penúltimo, gracias a que el hombre no quiso detenerse en el presente sino que reanudó su diálogo hurgando en lo profundo del pasado, de donde rescata del olvido a su ascendiente más lejano venido del ultramar como tantos europeos del Mediterráneo deslumbrados por el río que guarda los arcanos del alboreo A malivac.
Su más lejano ancestro, instalado en tierra orinoquense, era un Barbot que manejaba bien las tijeras y confeccionaba trajes a la medida. Y un día, entre flechas y rosas, el Barbot se mezcló con el Labadie y una descendiente Barbot-Labadie con un Perfetti Massei que casi difamó el destino del primer apellido para darle primacía en el tiempo al Perfetti, multiplicado tantas veces conforme a los principios del linaje de la procreación sin que haya podido escaparse por los recodos del río este Camilo tan poco devoto de San Luis y San Ramón y que ahora nos sube por las ramas de su árbol genealógico, penetrando otras frondosidades para trinar su propia historia y la de los que de alguna manera- se insertan o rozan en su circunstancia.
Y aquí está en cuerpo y alma él y los demás, vale decir, los de sus afectos y sus odios porque, Camilo, como buen guayanés desciende de corso, sabe querer, pero también aborrecer. Aborrece todo lo que no cuadra con sus propios patrones de conducta tradicional, pero sin llegar a la violencia, ésta la deja a quienes no lo aceptan o toleran. En todo caso, siempre lo encuentran armado de la palabra. Para odiar usa el filo de su lengua viva, oportuna y desconcertante. No sé si ligarlo con Nash en este reproche a su hijo: "Cualquier chiquillo en la escuela puede amar como un botarate; pero el odio, hijo mío, es un arte".

Américo Fernández







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jueves, 14 de enero de 2010

FICHA DE INCRIPCIÓN EN LA AEV

Ciudad Bolívar,______de ____________ de 20_____


Señor
Presidente y demás miembros de la
Junta Directiva de la Asociación de
Escritores de Venezuela Seccional Bolívar

Distinguidos señores:
Por medio de la presente me es grato manifestar a ustedes el deseo de incorporarme como miembro activo de la Asociación de Escritores de Venezuela, Seccional Bolívar. Motivo por el cual les solicito tengan a bien considerar mi inscripción de acuerdo a las formalidades establecidas en los Estatutos.
Adjunto la ficha de mi labor literaria, datos personales y sobre mis actividades culturales, dos fotografías, para emplearse respectivamente en el carnet y ficha del escritor.
Les anticipo mi agradecimiento por considerar esta solicitud, suscribe atentamente

_________________________________

Firma



Nombre y Apellidos______________________________________________________



Dirección: ____________________________________________________________



Dirección de Trabajo: ____________________________________________________



Cédula de Identidad_____________________ Teléfonos: ________________



___________________________ Telf. Hab. ______________________



Presentado por los Miembros:





____________________________________ ______________________________













Asociación de Escritores de Venezuela- Seccional Bolívar



Ficha del Escritor


Nombre y Apellidos:____________________________



______________________________________________



Seudónimo:____________________________________



Fecha de Nacimiento:____________________________________________________



Lugar de Nacimiento (País, Estado, Municipio):_____________________________



______________________________________________________________________



Nacionalidad:__________________________________________________________



Nombre de los Padres:__________________________________________________



Nombre del cónyugue__________________________________________________



Nombre de los Hijos:___________________________________________________



Profesión u Ocupación:_________________________________________________



Obras Publicadas (Título, género, editorial, país, ciudad, año, número de páginas):



Publicaciones en prensa:_________________________________________________



______________________________________________________________________



Otros Grupos a los que pertenece:________________________________________________


Premios o reconocimientos: _____________________________________________________


Dirección Postal y teléfonos:_____________________________________________________



Ciudad Bolívar, _____ de ______________de 2______ ____________________________

Firma

miércoles, 13 de enero de 2010

SE HA IDO LUCILA...DEJAD LAS FLORES / José Luis Cestari Villegas


Me cuentan que Lucila Velásquez -Olga Carmona Borjas, mi prima- ha muerto. Cuánto me duele su partida! No sé qué hacer para quitar de mi memoria el color de su recuerdo ("Color de su recuerdo", 1949, fué su primer libro)... ese recuerdo que tengo de ella ligado a mis ocho años de edad, en casa de mi tía Ana Rosa Borjas... Era una casita azul, sembrada al lado de otras similares en la avenida Los Cármenes de El Cementerio, Caracas. Allí vacacionábamos unas dos veces al año mi madre, mi hermano Carlos y yo, recreación esperada por todos nosotros porque nos reconectábamos con toda la línea materna familiar. Gente extraordinaria, todos ellos. Mi memoria infantil retrata a Olga (Lucila) como una hermosa trigueña aindiada, vivaz y austera, inteligentísima, sensibilísima, bellísima. Su andar rápido parecía justificar aquélla cartera y aquéllas carpetas y libros que siempre cargaba en sus brazos, como persiguiendo su propia avidez de conocimiento y creatividad en cada paso, en cada bocanada de aire. Lineal en sus principios, centrada en la lucha democrática de la época perezjimenista. Gran visionaria, valerosa y arriesgada, por sus ideales democráticos rompía cualquiera de sus escasas comodidades para amparar y proteger desde el más innominado de sus compañeros políticos hasta líderes de la talla de Leonardo Ruiz Pineda, Antonio Pinto Salinas:
"...A Jesús Avendaño combatiente
obrero de camisa abandonada
le escupieron la piel de su salario
le lanzaron palabras por pedradas
siete prisas persiguen su nombre
clandestino fulgor de profecía..."
("Todos colectivos")
"...buscó un lugar seguro donde abrazó a la patria
y descendió por calles de nombre transitorio
en tiempos destinados para vías más altas
Leonardo Ruiz Pineda cayó sobre un contorno
de ¡mármol! y los astros levantaron un Acta..."
("Meditación ante su muerte")
"...Antonio Pinto era una orden que silbaba
no podían callarla desde el silencio..."
("Canto vivo por Antonio Pinto")
"Color de tu recuerdo" (1949) y "Amada tierra" (1950) describen una concepción neorromántica de su poesía. En ellos se desplaza el amor, su existencia humana y su interrrelación universal en cada palabra, en cada verso.
Una de las cosas más bellas que le ocurrió a Lucila fué ser madre. No sé si les pasa así a todas las mujeres que hacen poesía, pero ella entró en una dimensión existencial gigantesca que logró en parte plasmar en una de sus obras más sesnsibles y espirituales; "En un pequeño cielo".
Cuando crea "Poesía resiste", en 1955, monta Lucila en el potro del verso libre. Seguramente que era ésta la época en que la recuerdo allá en la casita de Los Cármenes...Isabel y Jesús Ramón también combatientes activos de la resistencia...
Seguridad Nacional...cárcel...atropellos...
delaciones y traiciones...Fidel y el Ché en su vida de entonces...el ulterior desencanto...
el multígrafo sobre la mesa de comer...
papeles...huídas...escondites...
Mis recuerdos infantiles retrataron todo aquéllo en detalle. Casi a diario venían todos esos líderes a casa de Ana Rosa. Recuerdo a Leonardo, a Antonio...escribían sobre la misma mesa en que comíamos...tomaban café y fumaban...otros llegaban con cajas...con informaciones...con noticias...Olga (Lucila) era bravía e intensa...líder...lo que yo no he podido explicar es cómo le hacía para extraer versos, y belleza, y espíritu de cada ay dolido de aquélla oscura etapa de la vida venezolana...tanto dió a la piedra y al metal que dobló sus estructuras y creó sus mejores obras en sus momentos más heridos y solitarios.
Pero me niego a creer que tenga yo estatura suficiente como para antologizar la obra de Lucila Velásquez. Ni siquiera a veces me creo que pueda mi alma concebirla en su dimensión poética, o política, o diplomática, o periodística, porque carezco de elementos críticos apropiados y estoy haciendo un esfuerzo -casi familiar- por centrarme en su esencia diferente a la Olga que fué mi muy querida y admirada prima. Casi todos mis versos pasaron por sus ojos amorosamente judicativos, y debo decir aquí que ella jamás emitió opinión sobre mis aventuras y devaneos poéticos, como el sabio que calla ante los primeros pasos -vacilantes y fallidos- de su alumno.
Por eso hoy, sintiéndola en plena de luz al lado de nuestro Padre Creador, al fin desplegándose para ella Sus Misterios por los que tanto investigó desde "El Arbol de Chernobyl", "Algo que transparece", La Rosa Cuántica", "El tiempo irreversible", "La singularidad endecasílaba", "La próxima textura", "Se hace la luz", lleno de un sentimiento puro ante su memoria me digo:
"Olga Carmona (Lucila Velásquez) vivió sensiblemente en su "amada tierra", siendo su hija y su poesía las dos creaciones que la arrullaban "en un pequeño cielo". Su "Indagación del día" hizo que se mantuviera "Acantilada en el tiempo" ante la horrible muerte de "El Árbol de Chernobyl", marchando de allí "A la captura de la complejidad" hasta llegar al punto cuántico en el que encuentra "Algo que transparece" en su propia alma, abriendo su "Rosa cuántica" al "tiempo irreversible", usando al once sagrado en "La singularidad endecasílaba" para fabricar "La próxima textura" , esa que adquirió al desprenderse su alma de la materia que la aprisionaba y oscurecía. Al partir hacia Dios, pudo al fin decir: "Se hace la Luz".
"...poesía / soy tu entraña encendida / la parte de tu sien que resplandece"
-Así la rúbrica de Eunice Odio, abriendo el postigo de la luz poética de mi familia, Olga Carmona, mejor conocida en el mundo de las letras como Lucila Velásquez...¡Paz y Luz para su alma! ¡Sus versos seguirán en mi mesa de noche, lámpara que mi corazón se niega a apagar!










BIOGRAFÍA DE JOSÉ LUIS CESTARI





José Luis nace un 25 de octubre en Caracas, en una época políticamente difícil en la que no se conocía todavía la democracia. Sus padres, José Luis Cestari Finamore y Camelia Villegas Borjas; él, médico traumatólogo y ella laboratorista, pintora y ama de casa. A los dos años nace su hermano Carlos y muy pronto la familia decide trasladarse a Ciudad Bolívar, anclaje definitivo de esta pareja de llaneros, con su carga de ilusiones y sueños que luego se plasmarían en cuatro hijos varones, todos buenas personas, buenos ciudadanos, buenos profesionales.
Estudió primero y segundo grado de Educación Primaria en la escuelita de la maestra Margor Hernández. Luego ingresó al Colegio Sucre, primer alumno inscrito bajo la administración de su aún directora Flor Solides de González. Aparte de un brillante rendimiento escolar, destacaba su talento artístico para la música, el teatro, la declamación, la poesía. Su primer poema, “El album de los años”, lo concibe a los nueve años de edad. Dada su facilidad natural para la música, tuvo a Nicanor Santamaría como profesor de cuatro y a José Gallegos en el piano. Aprendió solo a tocar guitarra. En todas las actividades del colegio participaba. Al culminar el sexto grado, inicia estudios de bachillerato en el Liceo Peñalver. Allí comienza otro ciclo artístico para él: participa en el teatro liceísta y en la estudiantina, pero las continuas escaramuzas políticas de la época obligaron a sus padres a inscribirlo por un tiempo en el Colegio La Milagrosa, continuando luego en liceo Tomás de Heres. Allí se integra también al teatro liceísta y a la estudiantina, pero además al conjunto criollo y al periódico del liceo. Con pocos recursos pero con gran entusiasmo, funda junto a su hermano Carlos, George Shaw y Carlos Bates, el primer grupo de rock del que se tenga conocimiento en todo el sur-oriente del país. Luego, otros tres grupos de esta modalidad le dieron a José Luis la oportunidad de seguir formándose como músico, compositor y cantante. Pero además, integró el primer grupo de jazz de esta región y los diversos grupos de serenatas que la noche diseñaba para el romance y la música, en una época muy sana en que el amor y la amistad ejercían su reinado sin ambagues.
En 1975 José Luis Cestari Villegas se hizo médico en la Universidad Central de Venezuela. La psiquiatría, la homeopatía, la medicina legal y la psicología infantil han constituído el marco académico de su quehacer docente y asistencial. Está casado con Rosiris Viña Castillo, abogado y docente, de cuya unión hay dos hijos: José Manuel y Rosirys Marieth, ambos locutores, actores y Comunicadores Sociales.
Tres libros de poemas, dos libros científicos, productor de tres programas radiales y uno televisivo, fundador de cuatro columnas de prensa, autor de más de ochenta composiciones musicales, cursos, talleres y conferencias, configuran el alma artística de este singular profesional de la medicina residenciado en Ciudad Bolívar, amigo de todos y de trato sencillo, capaz de tomarse un café con cualquiera, hablar de su amada Ciudad Bolívar y de los mundos posibles, mezclar a Simón Díaz con Erich Fromm o con Carlos Castaneda, enderezarse la vieja corbata y seguir su paso ligero rumbo a quién sabe dónde, tal vez un paciente, un alumno, una canción o un poema. O algún sueño, de esos que a veces sirven para que este artista multifacético nos deleite con su voz de tenor en alguno de sus muy apreciados conciertos.














martes, 12 de enero de 2010

POETAS Y NARRADORES INSCRITOS EN LA AEV, SECCIONAL

Horacio Cabrera Sifontes (+)

José Eugenio Sánchez Negrón (+)

Mimina Rodríguez Lezama (+)

Diógenes Troncone Sánchez (+)

Abraham Salloum Bitar (+)

Luis Ramón Camilo Perfetti (+)

Elías Inaty

René Silva Idrogo

Celestino Zamora Montes d Oca

Américo Fernández

Teresa Coraspe

Mercedes Quiroga

Oscar Pirrongelli Seijas

Reinaldo González

Ondina Fernández

Pedro Ramón Osty

José Antonio Fernández

Iris Aristeguieta

Víctor Medina Silva

José Luis Cestari

Rusalca Fernández

Heddy Sevilla

Gilberto Marfisi

Emir Valdivieso

Riolama Fernández

Francisco Rodríguez

John Sampson Williams

Manuel Ramírez Barazarte

Jorge Casanova

Víctor Mendoza Fernández

Aror del Carmen Fernández

Amalio Solano

María Alessi Romero Duarte

Franco Darío Vitanza

DIÓGENES ARISTÓBULO TRONCONE SÁNCHEZ v/s El Negro Maury




En el año escolar 1940-1941, el Padre Enrique Ubierna, respetable sacerdote de la Congregación de los Hermanos Paúles, fundadores del Colegio "La Milagrosa", cuya primera sede estuvo en la calle "Constitución", frente al taller de mecánica de bicicletas del "Pichate" Palermo y de la familia Contasti Arreaza, ordenó un trabajo de composición sobre la luna, en su condición de catedrático de Lenguaje y Español, a los alumnos de Tercer Grado.

El Negro Maury consultó con su familia y no supieron resolver el problema. Diógenes Aristóbulo Troncone Sánchez, el antepenúltimo de la lista solicitó ayuda a dos catedráticos muy serios y muy bravos: el Padre Casado, profesor de Aritmética y Geometría, y al Padre Cámara, maestro de Ciencias Biológicas, cura nervioso porque había sido artillero en la Guerra Civil Española. Ambos coincidieron en la misma respuesta:"No seas cazurro! Escribe sobre la Luna. Di algo de la Luna. Ve la Luna". Al final de mes, apareció el nombre de Diógenes Aristóbulo Troncone en la cartelera en el Cuadro de Honor por su Composición: "La Luna es Amarilla".

II
En el Liceo "Peñalver" en el período lectivo 1945-1946, el Director Mario Briceño Perozo, actual Director del Archivo de la Nación, invitó a todos los alumnos peñalverianos a concursar sobre una biografía del epónimo del liceo. El cazurro Diógenes Aristóbulo Troncone Sánchez, solicita ayuda de acuerdo a las bases del concurso, a Manuel Alfredo Rodríguez, estudiante largirucho y orador político, ídolo de las "pavas" de todos los cursos, quien responde tajantemente: "Negro no te metas en eso. Tú no sabes escribir".
El concurso lo ganó Luis García Morales que ya se vislumbraba como poeta y humanista.

III
En 1963, con motivo de celebrarse en 1964 el Bicentenario de la fundación de Ciudad Bolívar, la respetable Logia Mazónica "Asilo de la Paz No. 13", llama a todos los escritores de Venezuela a un concurso literario-poético. El Negro Maury, ex-alumno de historia del Dr. Mario Briceño Perozo, le manifiesta la intención de participar en el certamen. El Director del Archivo de la Nación da un consejo reconfortante: "Escoge como tema una biografía sobre Juan Bautista Dalla-Costa. Poco se ha escrito acerca de este ilustre civilista guayanés. Ten cuidado!. Manuel Alfredo Rodríguez va a concursar. Estuvo aquí y me lo manifestó".
En 1964 el veredicto es a favor de Manuel Alfredo Rodríguez: ganó el Primer Premio. Diógenes Aristóbulo Troncone Sánchez obtuvo el Tercer Premio.

IV
En 1976, la Escuela de Historia de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela, abre un concurso para celebrar los 15 años de la publicación del periódico republicano "El Correo del Orinoco", el 27 de Junio de 1818. El Negro Maury escribe una monografía y se la entrega al profesor de historia Julio Febres Cordero para las correcciones históricas y de estilo. Don Julio después de la revisión, a la semana siguiente dijo sentencioso: ''Me llena de satisfacción que un alumno mío participe en este concurso con un buen trabajo. Excelente monografía, pero va a perder, el concurso lo ganará Manuel Alfredo Rodríguez". Y ganó el Primer Premio. Diógenes logró Mención Honorífica. Años después El Negro Maury amistosamente preguntó por qué Julio sabía que ganaría Manuel Alfredo y dijo socarronamente: "Negro, Julio me asesoró y te asesoró, ya conocía las dos monografías y por supuesto valoró una y otra. Eso es todo, históricamente".

V
Cuando Francois Sagan publicó su malograda novela "Una Cierta Sonrisa" en la década del 50, la pretendida novelista francesa vendió millones de ejemplares y El Negro Maury que había escrito tres novelas, las quemó decepcionado y se dijo a sí mismo: "Si Francois Sagan es novelista, Diógenes Troncone llegará a ser el Papa Negro". La sifrina escritora francés fracasó como novelista, jamás ha publicado algo meritorio y Diógenes Troncone nunca ha sido ni monaguillo blanco. Cuándo?

VI
Qué ha sucedido entre Diógenes Aristóbulo Troncone Sánchez y El Negro Maury? El mismo personaje ha dedicado 45 años de su vida a la educación y el mismo personaje no ha sido escritor a tiempo completo.

VII
Escribir es una vocación. Escritor es una consagración. Las letras tiene varias dimensiones: La literatura, la poesía, el ensayo, el periodismo y la historiografía y por supuesto, el cuento. Un escritor necesita sentirse cómodo en una o varias especialidades y dedicar horas al trabajo intelectual. No se puede ser escritor a ratos. El sentido ético de la vida que es la responsabilidad de ser escritor, la lectura y la cultura en general, enmarcan el habitat o el entorno de una persona dedicada al trabajo intelectual, sin embargo, sea cual fuere el campo de la creatividad y de la producción, sólo hay una dimensión: escritor.
Sentarse a escribir cuesta mucho trabajo y como dice el cuentista Adriano González León: "Una vez que me siento en la máquina de escribir, todo es fácil, las ideas vienen en torrente, pero lo importante es sentarse".

VIII
Diógenes Aristóbulo Troncone Sánchez y El Negro Maury es un binomio intelectual, si vale la expresión, pero es un hombre inívoco, igual, lo mismo. Diógenes por la vía de la partida de nacimiento, El Negro por la condición de ser hijo adoptivo de la familia Maury González de Ciudad Bolívar. Y como se dice, el escritor se hace escribiendo.